Un muro en la ciudad de Murcia

5 dic. 2014

Mañana 6 de diciembre se celebra el día de la Constitución Española, es un día festivo para todos los españoles en el que se conmemora la celebración del Referéndum en 1978 en el que el pueblo español aprobó por amplia mayoría nuestra Constitución.

Si nos vamos al Artículo 14 de la Constitución leemos: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Pero en Murcia no todos somos iguales, en muchos aspectos (económicos, sociales, culturales…) hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda.

En el caso al que quiero referirme hoy hay ciudadanos del norte y ciudadanos del sur, porque en esta entrada de lo que quiero hablar es de una barrera que nos divide y que hace que la igualdad entre unos y otros sea imposible.

Y esa barrera es la vía del tren, una vía que hace muy difícil que los ciudadanos que viven tras ella se sientan tratados por nuestros representantes políticos en igualdad de condiciones.


Pongamos un ejemplo muy sencillo y muy tonto para mostrar esas diferencias:


Tenemos dos ciudadanos, uno de la parte norte y otro de la parte sur de Murcia, que han quedado a tomar el aperitivo con sus respectivos amigos en una de las terrazas de la plaza de la Catedral.

El ciudadano del norte, por ejemplo nuestro querido Alcalde, sale de su casa con el tiempo suficiente para llegar a su destino y en 15-20 minutos llega a la plaza donde le esperan sus amigos sin haber encontrado ningún obstáculo en su camino.

Ahora le llega el turno a Manolo, un vecino cualquiera de Ronda Sur, que decide que ya que va a beber se va andando, dando un paseíto hasta el centro.

Deja atrás Ronda Sur y llegando a Santiago el Mayor empieza a escuchar ding ding ding ¡Como siempre la barrera echada! Piensa.


El semáforo rojo parpadeando avisa que no se puede cruzar la vía porque va a pasar el tren. Mira a la derecha, no viene nada, mira a la izquierda tampoco.

¡Cruza! le dice su cabeza. Bueno no, voy a hacerlo bien total he salido con tiempo.

Pasan 3 minutos… y Manolo sigue allí de pie delante de la barrera bajada.

Sigue sin pasar ningún tren.

¡Ahhh ya se oye a lo lejos!

Pasa una solitaria locomotora.


Bueno ya queda poquito, ahora levantaran la barrera.

Pero la barrera no se mueve, el semáforo sigue parpadeando.

Se escucha otro tren a lo lejos.

Pasa el tren.

La barrera sigue en su sitio, ding ding ding sigue sonando el semáforo.

Manolo lleva 10 minutos ahí plantado, mirando su reloj impaciente, viendo como muchos vecinos cruzan aunque no deban, desesperados porque llegan tarde.


El señor Alcalde ya va por su segunda tapa.

¡Dios mío y así todos los días, esto es insoportable! Oye Manolo gritar a su vecino de acera.

Se oye de nuevo otro tren.

Pasa la locomotora solitaria que ahora viene acompañada de sus vagones.

Ding, ding, ding… por fin se levanta la barrera, por fin se apaga la luz roja del semáforo.


Después de 13 minutos de espera y de que hayan pasado 3 trenes ¡Ya se puede cruzar! ¡Aleluya!

Manolo mira el reloj y se da cuenta que llega tarde.

El señor Alcalde paga la cuenta y vuelve a casa después de un relajado aperitivo en compañía de sus amigos.


Pues esta es la realidad que deben soportar a diario todas las personas que viven o trabajan en los barrios de la zona sur de Murcia.

Muchos años lleva Murcia soportando este muro, aguantando los desplantes y las burlas de los políticos murcianos y del gobierno central.

¡¡Llega el AVE a Murcia!! Nos anuncian los periódicos. ¡¡¡Y llegará soterrado por supuesto!!! Apuntan desde el Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma.

Pero ¿a qué precio?

Nos engañan, nos mienten, nos insultan… Unos días desde el Ayuntamiento nos informan que se van a soterrar las vías con la llegada del AVE, otros días dicen que sólo una parte, otros que la estación del Carmen se trasladará provisionalmente a Los Dolores

Excusas, excusas y más excusas. Mentiras y más mentiras.

Yo creo que ni la Comunidad ni el Ayuntamiento saben/quieren defender a los murcianos, se achantan cuando llegan a Madrid y agachan la cabeza cuando el Ministro de turno los señala con el dedo y les dice que aquí se hace lo que el Gobierno central diga.

Y mientras el Sur de la ciudad de Murcia sigue incomunicado, marginado y menospreciado.

Por cierto que leo en el blog SoterramientoMurcia que entre las propuestas chapuceras que plantea ADIF al Ayuntamiento de Murcia para la salida del AVE por los barrios de San Pío X y Barriomar está la de dejar el paso a nivel de San Pío como está, es decir trenes en superficie y que los peatones crucen por el paso subterráneo.


Si alguien ha visto el estado actual de ese paso subterráneo sabrá que ese agujero no cumple las medidas higiénicas más básicas y que nadie pasa por allí. Así que el día que vea cruzar al señor Alcalde acompañado del señor Garre, sin mascarillas de oxígeno, pasaré yo por ahí.

De momento me voy dando un paseo a tomarme el aperitivo a la Plaza de las Flores, a ver si tengo suerte y llego antes de que se haga de noche.



Muchas gracias de verdad por aguantar mi chapa y muchas gracias por estar ahí. Nos vemos por Murcia.


3 comentarios:

  1. Buenos días, yo tengo la inmensa suerte de vivir muy cerca de la plaza de las Flores, no sufro en mis carnes los problemas que describes, pero os apoyo incondicionalmente,si eso sirve de algo.

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  2. Gracias Conchi, claro que sirve. Que todos conozcamos la situación es importante y que los ciudadanos permanezcamos unidos mucho más. Además es un tema que nos afecta a todos, no sólo a las personas que viven tras esta barrera. Esta entrada es simplemente una pincelada de una situación muy grave que sucede en Murcia todos los días.

    Como siempre muchas gracias por estar ahí. Mil besos

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  3. Y yo que ni sabia de la existencia de ese paso subterraneo, pero mal veo yo la cosa y una vez mas nos darán por... en fin que me caliento. Un saludico.

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Muchas gracias por tu comentario. Me encanta recibirlos y por supuesto en cuanto pueda te respondo.