La Leyenda de la Virgen del cuello tuerto

15 may. 2015

Seguro que muchos de vosotros habéis pasado mil veces por debajo y no os habéis fijado en ella. Está tan escondida en su hornacina que cuesta fijarse.

Pues después de conocer la leyenda de la Virgen del cuello tuerto seguro que os fijáis en la Virgen de los Remedios la próxima vez que paséis por delante de la fachada de la Iglesia de la Merced.

Virgen del cuello tuerto

La escultura que vemos en la fachada es una reproducción de la talla gótica del siglo XV que se encuentra en el interior del templo. La imagen es una advocación de la Virgen de los Remedios y está tallada en un solo bloque de piedra arenisca.

Seguro que os preguntáis ¿Por qué tiene el cuello torcido? Pues hay una antigua leyenda que lo justifica. Vamos a conocerla…

Corría el siglo XVII cuando una joven y hermosa murciana era rondada por un pretendiente. La muchacha le daba largas e intentaba resistirse a sus encantos cuanto podía. Pero llegó un momento que tal era la insistencia del joven caballero y sospechando que su resistencia pronto flaquearía la joven tomó una decisión.

Citó a su enamorado una mañana en la iglesia de la Merced para que le hiciera una promesa frente a la Virgen. Cuando ambos jóvenes se encontraron en la puerta, entraron a la iglesia y frente a la imagen de la Virgen de los Remedios el joven tuvo que prometer que jamás abandonaría a su amada y que se casaría con ella. El joven se lo tomó a risa pero asintió para ganarse los favores de la chica.

Virgen del cuello tuerto

Pasaba el tiempo, el joven caballero no había cumplido su promesa y el nombre de la muchacha empezaba a circular de boca en boca. Las malas lenguas hablaban y la joven presionada por su familia fue en busca del muchacho para recordarle su promesa.

Pero él renegó de ella y de la promesa que le había hecho. Según él nada le había prometido. Entonces ella le retó a volver a ir a la iglesia de la Merced para que la Virgen aclarara cual de los dos tenía razón.

El muchacho pensó que si ya la había engañado una vez podría hacerlo otra. Se había divertido tanto la primera vez con su mentira que porqué no volver a hacerlo. Solo puso una condición, que tras aquella prueba ella lo dejara en paz para siempre.

Llegó el día de la cita y de nuevo entraron juntos al templo, ella silenciosa y él a punto de morir de risa. Se pusieron de rodillas frente a la Virgen y entonces ella mirando fijamente a la Virgen de los Remedios le preguntó si era cierto que en ese mismo lugar ese hombre le había dado promesa de matrimonio.

Se hizo el silencio en la iglesia, ninguno de los dos se atrevía ni siquiera a respirar. Entonces de repente, la Virgen inclinó su cabeza hacia ella y asintió. Quedando así el cuello torcido para siempre como símbolo de la mentira que había contado el muchacho.

Virgen del cuello tuerto

Al joven no le quedó más remedio que cumplir su promesa y tomar por esposa a la muchacha. Lo que no se sabe es si lo hizo por amor o por miedo.

Y esta es la leyenda de la Virgen del cuello tuerto. Aunque claro, la realidad nos cuenta otra cosa. Durante el barroco se tomó la costumbre de vestir las imágenes con arreglo a la liturgia y enjoyarlas hasta la exageración, de ahí que la imagen de la Virgen fuera mutilada al convertirla en imagen de vestir.

Lo que vemos en realidad es un efecto óptico producido por las ropas que viste la talla original. La imagen ofrece una ligera inclinación de la cabeza a juego con el contraposto. Al ponerle a una imagen rígida tantos ropajes un ligero movimiento de cabeza se convierte en un quiebre forzado, como en este caso.

Realidad o Leyenda, cada uno que elija la versión que más le guste.


Gracias por estar ahí, nos vemos este fin de semana por Murcia.



1 comentario:

  1. Hola, tengo un grabado sobre esa virgen realizado por Juan Lariz. Representa la venida de la virgen por el rio segura, y es copia pintada por Laríz del antiguo camarín del altar. No he encontrado ninguno igual, creo que es el original por que se ven los trazos de la plumilla claramente. pedrojmros@gmail.com
    Gracias

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Muchas gracias por tu comentario. Me encanta recibirlos y por supuesto en cuanto pueda te respondo.