El desaparecido Convento de San Francisco

23 nov. 2015

Últimamente me estoy aficionando a las investigaciones históricas. ¿Por qué lo digo? Pues por ejemplo por lo que descubrí y os conté de Hemingway en esta entrada, mis descubrimientos sobre la cueva de la cómica o una de mis historias favoritas, la de Josefa Gómez, la Perla.

Es lo que tiene internet que empiezas buscando algo, enlazas, enlazas y terminas encontrando una historia que no conocías y que te parece super mega interesante. Y eso es lo que me pasó hace poco, por casualidad descubrí una foto antigua del Mercado de Verónicas que me llamó mucho la atención. Para empezar no sabía exactamente cuál de las dos puertas del mercado representaba la foto y es que había algo que no me cuadraba.


Al final descubrí el ángulo correcto desde el que estaba hecha la fotografía y que era lo que yo veía extraño. Y es que donde actualmente se encuentra el jardín del Plano de San Francisco había un gran edificio y una iglesia. Una vez situada correctamente la foto solo quedaba ir a buscar la información correcta. Y la encontré, vaya si la encontré, toda una magnífica e interesante historia murciana.

Una historia que explica la razón por la que se conoce esta zona como el Plano de San Francisco y es que esta gran explanada debe su nombre al convento franciscano establecido allí desde 1280 gracias a la licencia real concedida por Alfonso X y a la influencia del franciscano Pedro Gallego.

Tras la reconquista los franciscanos llegan a Murcia y después de ocupar varias residencias se asientan definitivamente en el Plano de San Francisco en cuyo lugar levantaron el gran convento y la iglesia de San Francisco.


Un convento que se convierte en el más suntuoso y magnífico de esta ciudad y su provincia, llegaron a vivir en él más de 100 franciscanos. Entre otros detalles cabe destacar una grandiosa escalera de dos ramales en medio de dos patios decorados o una torre con un reloj que daba a los cuatro frentes, torre que años más tarde fue destrozada por un rayo.

En 1710 se construye junto al convento la Iglesia de la Purísima Concepción para albergar el centro de estudios de la Orden Franciscana. Este colegio existió desde comienzos del siglo XVII pero no tuvo una sede estable hasta este año. En él se impartían clases de Gramática, Filosofía, Teología, Moral y Derecho Canónico. La iglesia de piedra se construye sobre una pequeña ermita dedicada a la Purísima.

Una iglesia que albergaba entre otras obras de arte una Inmaculada de Salzillo, la que dicen que fue obra cumbre.


Allí permanecieron los franciscanos hasta 1835, un año muy convulso en la historia murciana. 1835 fue el año de la desamortización de Mendizabal pero es que además Murcia se vio asolada por una epidemia de cólera para colmo de males se corrió el rumor de que los frailes habían envenenado las fuentes públicas y eran los responsables de la epidemia. El pueblo enfurecido estalló asaltando los conventos, entre otros el de San Francisco y asesinando a los frailes. Tras la desamortización el convento y el colegio son destinados a otros usos como cárcel, depósito de carbón u oficinas.
 
Vista de la zona en Plano general de Murcia de 1896, Pedro García Faria

Con la restauración de la monarquía alfonsina en 1900 los religiosos vuelven a recuperar parte del convento, mientras los franciscanos se establecen en el Colegio de la Purísima, las monjas del desaparecido convento de Santa Isabel lo hacen en lo que queda del convento de San Francisco.

A comienzos de octubre de 1927 el escultor Antonio Ros López finaliza el Monumento a San Francisco de Asís. El monumento presidiría la plaza ajardinada que hoy es la entrada al Malecón. Aún se conserva el cuerpo con una nueva cabeza en los jardines del convento de Santa Catalina del Monte mientras que la cabeza se guarda en el Convento de Santa Clara.

El Plano de San Francisco, fotografía de Antonio Passaporte en 1930

Pero con la proclamación de la Segunda República los franciscanos tienen que abandonar de nuevo su residencia. El 12 de mayo de 1931 un incendio destruye el Convento de San Francisco y la iglesia de la Purísima con la Inmaculada de Salzillo dentro debido a la ola de violencia anticlerical que se despertó en aquella época.

Incendio de la Iglesia de la Purísima en 1931. Imágenes de www.facebook.com/MurciaPatrimonioDestruido

Finalmente en los años 60 el Convento se hunde y se derriba por completo. Y aquí termina la triste historia de uno de los Conventos más importantes que ha tenido Murcia. ¡¡Qué pena que no se haya conservado!!

Otro día si os apetece os hablaré de la pescadería, del Mercado de Verónicas, de la Casa Codorniú-Hernández Ros, del Palacio del Almudí... esa zona da para muchas entradas.

Muchas gracias por estar ahí, nos vemos por Murcia.

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Fuentes: Archivo General de la Región de Murcia, Murcia Patrimonio Destruido, Región de Murcia Digital, http://www.franciscanosofm.es, http://antoniobotias.com.

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4 comentarios:

  1. Siempre estás magnífica con tus historias murcianas, pero hoy te has superado. Enhorabuena!!!

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    1. Muchísimas gracias Conchita. Tengo una buena ayudante que ha colaborado en la investigación, así que la enhorabuena es para las dos.
      Un besazo

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  2. Buen trabajo de investigacion, internet es un gran aliado, pero hay que saber escarbar. Un saludico.

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    1. Muchas gracias Paco. Le estoy cogiendo vicio a esto de escarbar e investigar.
      Un besazo amigo

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Muchas gracias por tu comentario. Me encanta recibirlos y por supuesto en cuanto pueda te respondo.